
Etapas
Etapa Infantil
Casa de Niños - Montessori
3 a 6 años
“
La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.
— Maria Montessori
La etapa de Casa de Niños Montessori corresponde al Segundo Ciclo de Educación Infantil.
Abarca las edades de 3 a 6 años. En este periodo, los niños se encuentran en la fase de la MENTE ABSORBENTE. Esto significa que, tal y como nos explicaba la Dra. Montessori, a través de sus propios Periodos Sensibles (ventanas que en esta etapa abre el cerebro para adquirir aprendizajes concretos de un modo excepcionalmente intenso), si se les ofrece un ambiente preparado con los estímulos adecuados, aprenden de manera natural y, sin darse cuenta, absorben el mundo que les rodea.


La principal característica del método Montessori es su profundo conocimiento de la Psicología del Desarrollo.
Su principal referente es el Dr. Jean Piaget, quien a su vez fue colaborador de la Dra. Montessori. Ésta pone de manifiesto que el cerebro de un niño no es como el de un adulto pero más pequeño, sino que posee estructuras diferentes que evolucionan a lo largo de su desarrollo y, por tanto, también ha de aprender de manera diferente según la etapa en la que se encuentre. De este modo, el cerebro de los niños de 3 a 6 años ha de aprender de manera manipulativa y experimental, y no está preparado aún para un aprendizaje intelectual o abstracto, es decir, no aprende haciendo fichas. Esto no quiere decir que los niños de esta edad no sean capaces de hacer fichas, claro que las hacen, significa que el verdadero aprendizaje y comprensión llega tocando y a través de los sentidos. Por ejemplo, para trabajar el concepto de cantidad, se le puede pedir a un alumno que, en una ficha, coloree 2 manzanas y repase una línea de puntos que representa el número 2, y probablemente lo hará bien, pero el niño con esto no ha aprendido qué significa realmente tener 2 cosas, a menos que tenga 2 cosas en su mano y las pueda contar y tocar, del mismo modo que aprender de memoria toda la secuencia de los números: 1, 2, 3, 4… No significa que comprenda qué es tener 4 cosas, sino que simplemente ha memorizado una serie de palabras, que son los nombres de los números.
Maria Montessori desarrolló todo el material que lleva su nombre, fundamento de su método.
MATERIAL MANIPULATIVO ideado con el fin de captar la curiosidad del niño y guiarlo por su deseo de aprender. Para conseguir este objetivo los materiales se presentan agrupados, según su función. En general, todos los materiales poseen un grado más o menos elaborado de cuatro valores: Funcional, experimental, de estructuración y de relación.
Otra característica del material Montessori es que casi todos ellos son autocorrectivos, de manera que ninguna tarea puede completarse incorrectamente sin que el niño se dé cuenta de ello por sí mismo. Una tarea realizada de forma incorrecta encontrará espacios vacíos, o piezas que le sobren.
La mayoría de los materiales de Casa de Niños se presentan al niño de manera individual, asegurando que se da una toma de contacto con cada conocimiento concreto en el momento adecuado y a su propio ritmo. Se respeta de este modo la individualidad de cada alumno a nivel cognitivo, así como la etapa concreta de su desarrollo, ya que las criaturas de estas edades aún están entrando en la denominada etapa social, y necesitan mucho contacto y cuidado personalizado. De ahí la importancia de la observación continuada por parte de las guías, y las ratios bajas de nuestro centro.


Un aula Montessori se basa a su vez en el principio del AMBIENTE PREPARADO.
Esto quiere decir que se organiza en áreas de trabajo, equipadas con mesas adaptadas al tamaño de los niños, y áreas abiertas para el trabajo en el suelo. También se disponen estanterías donde todo está a su alcance, con materiales pertenecientes a cada área de desarrollo, organizados de manera sistemática y en secuencia de dificultad. Se trata de un diseño que se basa en los principios de simplicidad, belleza y orden, y que, organizado cuidadosamente por el adulto, fomenta el autoaprendizaje y crecimiento del niño. Estas áreas de trabajo, en Casa de Niños, son cinco: Vida Práctica, Sensorial, Áreas Culturales, Matemáticas y Lenguaje.
En el método Montessori los niños se agrupan por trienios dentro de una misma aula, en las denominadas aulas multinivel. En Casa de Niños, los alumnos de 3, 4 y 5 años comparten el mismo espacio, lo cual les reporta indiscutibles beneficios en su desarrollo social, emocional y cognitivo.
Otra característica fundamental es el papel del adulto como guía y observador. Desde el acompañamiento, le transmite al niño el sentimiento de ser capaz de actuar sin depender constantemente del adulto, expresando su creatividad, curiosidad y capacidad de pensar por sí mismo.
Lo que distingue a un centro Montessori de otro tradicional no estriba en QUÉ se aprende, sino en CÓMO se aprende.
En Cuarto Creciente Montessori School, los alumnos de Casa de Niños entran en contacto con la música, la pintura, la psicomotricidad y la experimentación sensorial a través de los talleres diarios dentro del horario lectivo, sin olvidar que todo ello tiene lugar en un ambiente bilingüe ESPAÑOL/INGLÉS.
Eso es lo que marca la gran diferencia que permite aprender disfrutando y reteniendo de manera natural, para no olvidar lo aprendido, ni perder el deseo innato de seguir conociendo el mundo que les rodea, para preservar la autoestima que les hace sentirse capaces y felices. Se establecen por tanto unas bases sólidas para poder continuar complejizando conceptos ad infinitum.
Por último, queremos hacer hincapié en que la base de este método es siempre la autodisciplina. Es importante no confundir el respeto por los ritmos del niño con la falta de límites y el libertinaje. La libertad que el niño tiene para explorar el ambiente ha de partir siempre de haber interiorizado el respeto por el resto de las personas con las que convive y el trato adecuado hacia los materiales con los que trabaja. En palabras de Maria Montessori: «Dejar hacer lo que quiera al niño que no ha desarrollado la voluntad, es traicionar el sentido de la libertad».

Etapa Primaria
Taller - Montessori
6 a 12 años
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El niño que tiene libertad y oportunidad de manipular y usar su mano de manera lógica, con consecuencias y usando elementos reales, desarrolla una personalidad fuerte.
— Maria Montessori
En la etapa de Taller I (6-9 años) y Taller II (9-12 años) los niños se encuentran en el segundo plano de desarrollo.
Correspondiente a la Educación Primaria, es lo que María Montessori denominó la fase de la MENTE RAZONADORA.


Los niños de estas edades se caracterizan por la necesidad de investigación y exploración práctica.
Por esa curiosidad que les lleva a cuestionárselo todo y una motivación intrínseca para ser los sujetos activos de su propio aprendizaje. Tienen asimismo mayor consciencia de lo que les resulta interesante, y su capacidad imaginativa va en aumento si se les ofrece el marco adecuado para su desarrollo.
Además, las niñas y niños en esta edad tienden a trabajar de manera colaborativa y cooperativa, lo que les permite profundizar en una gran variedad de proyectos, desarrollar habilidades sociales como la asertividad y la empatía, y poner en práctica estrategias propias en la resolución de conflictos, logrando de esta manera una gran confianza en sí mismos. Adquieren por tanto el dominio y la integración de las habilidades cognitivas, sociales y emocionales necesarias para enfrentarse a los retos de su momento presente y del futuro.
En el método Montessori, la etapa correspondiente a la Educación Primaria se denomina Taller.
Si bien el currículo que se imparte es el mismo que en un centro educativo tradicional, la forma en la que se adquieren los conocimientos en Montessori es muy distinta, ya que los alumnos aprenden explorando y experimentando constantemente, como en un verdadero taller. No permanecen pasivos y sentados en un sitio fijo, esperando a que un adulto les diga qué materia o tarea abordar en cada momento, sino que el alumno decide e investiga con todo el material manipulativo que tiene a su disposición, acompañado por el adulto como un guía en su propio aprendizaje. De esta manera, el ambiente educativo y la jornada escolar están organizadas y estructuradas cuidadosamente para permitir que todas sus necesidades se vean satisfechas.
Por este motivo, el aprendizaje en las aulas de Taller se presenta a su vez bajo una visión histórica, evolutiva e integrada del conocimiento y del desarrollo humano. Con un enfoque global, permite descubrir al niño que todo aquello que va aprendiendo está interconectado, que no se trata de contenidos aislados dentro de unas áridas asignaturas en un currículum, sino de partes interrelacionadas que forman un todo. Descubren así el funcionamiento holístico del mundo que les rodea, que les afecta de manera directa y, por tanto, todo lo que aprenden tiene interés para ellos haciendo que su emoción se ponga en marcha, lo cual es fundamental, ya que la neurociencia nos ha demostrado que la emoción es el motor del aprendizaje.


La EDUCACIÓN CÓSMICA es la base sobre la que se construye el aprendizaje en un ambiente Montessori de Taller.
Su propósito es ofrecer el conocimiento invitando al alumno a desarrollar el espíritu crítico de hacerse preguntas apelando a su curiosidad, y favorecer el proceso de autoconstrucción para desarrollar personas capaces de contribuir a crear un mundo mejor a través del pensamiento ético. Trabajando con el material manipulativo desarrollado para el alumnado de estas edades, el conocimiento es adquirido de una forma natural que hace que no se olvide.
Cuarto Creciente Montessori School también cubre en esta etapa de Educación Primaria, a tenor del despliegue integral de cada alumno, áreas fundamentales de desarrollo como son la música, la pintura, las labores de huerto y también el deporte cada semana en el Centro Deportivo Municipal Lobete, el cual tenemos a cinco minutos caminando desde nuestro colegio, sin olvidar que todo ello tiene lugar en un ambiente bilingüe ESPAÑOL/INGLÉS.
Por último, queremos hacer hincapié en que la base de este método es siempre la autodisciplina. Es importante no confundir el respeto por los ritmos del niño con la falta de límites y el libertinaje. La libertad que el niño tiene para explorar el ambiente ha de partir siempre de haber interiorizado el respeto por el resto de las personas con las que convive y el trato adecuado hacia los materiales con los que trabaja. En palabras de Maria Montessori: «Dejar hacer lo que quiera al niño que no ha desarrollado la voluntad, es traicionar el sentido de la libertad».


